Aprender a nadar hoy mismo es vital
¿Sabías que la mayoría de los ahogamientos infantiles en España se consideran evitables mediante educación acuática temprana, supervisión adulta y aprendizaje progresivo? Por ello, aprender a nadar hoy mismo es vital.
Según la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), cada año se producen accidentes que podrían haberse prevenido si los niños hubieran adquirido autonomía en el agua antes del verano.
Por eso, posponer el aprendizaje hasta junio es un error muy común. Cuando un niño empieza tarde, suele llegar al periodo de mayor exposición —playas, piscinas y actividades acuáticas— sin la preparación necesaria.
La realidad es que aprender a nadar hoy mismo es vital.
Por qué empezar ahora marca la diferencia
Los meses previos al verano son el mejor momento para consolidar habilidades acuáticas. En invierno y primavera, el aprendizaje es más progresivo, estable y seguro. Los niños adquieren destrezas reales sin presión por “llegar a tiempo” al verano.
- Progresión sólida: más semanas de práctica se traducen en mayor seguridad.
- Ritmo sin prisas: no existe la urgencia de aprender en pocas sesiones.
- Confianza antes del verano: llegan preparados para disfrutar, no para empezar de cero.
Además, organismos como los CDC señalan que las clases de natación reducen significativamente el riesgo de ahogamiento en niños pequeños.
La educación acuática temprana no es un extra: es una herramienta de seguridad.
Qué es lo que realmente previene accidentes
Muchos padres creen que iniciar poco antes de la temporada e baños es suficiente. Sin embargo, la evidencia demuestra que la prevención se basa en exposición continua y aprendizaje repetido, no en un programa exprés.
Las claves reales de prevención son:
- Familiaridad constante con el agua
- Habilidades motoras acuáticas (equilibrio, flotación, respiración)
- Capacidad de reacción ante situaciones inesperadas
- Conocimiento de entradas y salidas seguras
- Comprensión del propio cuerpo en el medio acuático
Estas habilidades necesitan semanas y meses, no días.
Por eso decimos que aprender a nadar hoy mismo es vital.
Cómo trabajamos en Escuela del Agua
En Escuela del Agua aplicamos un enfoque pedagógico centrado en el desarrollo natural del niño y en la adquisición real de autonomía, no solo en la técnica de nado.
1. Control corporal y seguridad
La base del aprendizaje es que el peque entienda cómo responde su cuerpo en el agua.
Por ello, trabajamos horizontalidad, flotación, respiración, orientación y batido de piernas, según sea la etapa evolutiva de su aprendizaje.
Estas habilidades son esenciales para prevenir situaciones de riesgo.
2. Autonomía progresiva
No buscamos resultados rápidos, sino sólidos. Cada peque avanza cuando está preparado, sin comparaciones y con acompañamiento constante. Esto favorece seguridad emocional y control motor.
3. Actividades diseñadas con propósito
Cada juego o dinámica responde a un objetivo pedagógico y de seguridad:
- Control de horizontalidad y patada → mejora la eficiencia y la propiocepción.
- Recoger juguetes flotantes → desarrolla coordinación y control del movimiento.
- “Pesca” de juguetes → fomenta precisión, fuerza y orientación.
- Saltos controlados desde el borde → enseña entradas seguras y gestión de la flotación.
Nuestro método paso a paso
Nuestro enfoque se basa en tres pilares fundamentales que definen el Método Escuela del Agua:
- Conocer al alumno mediante evaluación inicial personalizada.
- Respetar su ritmo para asegurar un aprendizaje emocionalmente seguro.
- Progresar paso a paso, consolidando habilidades antes de avanzar.
Puedes conocer más en:
Método Escuela del Agua
Empieza hoy y regala para estas navidades, un verano más seguro.
Cada semana antes de verano es una oportunidad para mejorar la autonomía, el control corporal y la confianza de tu hijo en el agua.
No esperes al calor. Aprender a nadar hoy mismo es vital para disfrutar de un verano tranquilo y seguro.
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