Fuerza y coordinación acuática para niños
aprendan a moverse con control, ganen confianza, que desarrollen capacidades como la fuerza y coordinación acuática, entre otros, y construyan bases sólidas para futuros aprendizajes en el agua.
Las actividades se diseñan como juegos pedagógicos que trabajan propiocepción, coordinación global y autonomía, siempre con progresiones ajustadas a cada etapa.
Evidencia científica que avala el trabajo en el agua
La bibliografía reciente muestra que el medio acuático aporta beneficios terapéuticos y de desarrollo:
el agua reduce las cargas articulares, facilita la movilidad y crea un entorno seguro para practicar patrones motores y la coordinación.
Estudios clínicos recomiendan combinar trabajo en tierra y en agua para maximizar la función motora y la seguridad.
Además, otras investigaciones sobre programas acuáticos destacan mejoras en fuerza, equilibrio y control motor
cuando las sesiones se realizan de forma constante y a temperaturas óptimas (30–34 °C en contextos educativos y terapéuticos).
Estas condiciones favorecen la relajación muscular y la ejecución eficiente de los movimientos.
Qué trabajamos y por qué
Control de la horizontalidad y batido de piernas
Objetivo: mejorar la propiocepción y el control postural. Guiamos a los niños para que sientan la resistencia del agua, aprendan la alineación corporal y construyan una patada eficiente sin tensiones. Esta base es clave para la propulsión y la seguridad en sus primeros desplazamientos.
Coordinación ojo-mano: tirar y recoger juguetes flotantes
Objetivo: integrar visión, atención y desplazamiento. Al recoger objetos flotantes,
los peques ajustan trayectorias, precisan movimientos y refuerzan su equilibrio en el agua.
“Pesca” de juguetes: precisión y control global
Objetivo: trabajar la coordinación de brazos y piernas en acciones dirigidas. Con redes o aros,
se practica la orientación espacial, el cálculo de distancias y la planificación motora,
todo en un contexto seguro y motivador.
Saltos controlados desde el borde (con apoyo si lo precisara)
Objetivo: anticipación del movimiento, control de la entrada al agua y manejo de la flotación.
Usamos progresiones (desde asistencia total, hasta autonomía guiada) para que la experiencia sea segura,
agradable y genere confianza.
Cómo lo hacemos: metodología Escuela del Agua
- Evaluación inicial: observación del nivel de confort y habilidades motoras en el agua.
Más información aquí. - Progresión por objetivos: micro-objetivos por sesión para consolidar hábitos motores.
- Grupos reducidos: permiten correcciones precisas, mayor seguridad y atención cercana.
- Material adaptado y juegos dirigidos: herramientas lúdicas con propósito pedagógico.
Conoce nuestra metodología.
Seguridad, temperatura y entorno
El control del entorno es esencial. Nuestras instalaciones, en especial, las piscinas, mantienen y control riguroso de calidad del agua y temperaturas estables para ofrecer las mejores condiciones posibles.
La evidencia respalda que la temperatura del agua y el contexto seguro aumentan la efectividad de los programas acuáticos y reducen la tensión muscular no deseada.
Resultados esperables y seguimiento
Con sesiones regulares y progresivas se observan mejoras claras: mejor equilibrio, mayor control postural,
desplazamientos más eficientes y aumento significativo de la autonomía en el agua. Estos beneficios se potencian cuando se mantiene continuidad durante todo el año, algo que Escuela del Agua facilita toda la temporada.
Enlaces y recursos recomendados
- Escuela del Agua — Cursos y programas
- Revisión sobre programas combinados tierra-agua
- Estudios sobre intervenciones acuáticas y temperatura
- Efectos de la temperatura del agua (AEA Wave)
- Recursos sobre fisioterapia acuática
¿Quieres que tu peque gane autonomía y seguridad?
Consulta nuestras disponibilidad y con mucho gusto te informaremos.
Nos encontrarás en C/Marinero Sebastián Ortiz, s/n, en Gelves, a menos de 5 minutos de Sevilla capital.